viernes, 26 de diciembre de 2008

Algo más de esos amigos...

Educar es lo mismo
que poner motor a una barca...
hay que medir, pesar, equilibrar...
...y poner todo en marcha.
Para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino...
un poco de pirata...
un poco de poeta...
y un kilo y medio de paciencia
concentrada.

Pero es consolador soñar
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes,
hacia islas lejanas.

Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera
enarbolada.

Gabriel Celaya

De unos amigos...

Hay especialistas en todo. Ingenieros y exegetas, maestros del cincel y la viruta o de la programación de las computadoras, defensores de la alegría y empresarios del amor,... Y en la casa de los colores, cada uno trae consigo su mejor luz, servida en un frasco que al destaparse se mezcla con el resto formando imágenes o expresando tonos aún por descubrir. Dice Galeano, que desde el cielo, los humanos somos un mar de fueguitos; pues desde dentro, en la casa de los colores, somos chispas de amarillo soleado, de verde esperanza o de morado reivindicativo.
Pero no podemos evitar pensar que ningún color es mezcla de sí mismo, caeríamos en la vanidad absoluta. Ninguno pinta nada por sí solo, hasta los colores primarios necesitan de la luz para explotar y rellenar formas y siluetas.

Así que aquí estamos de nuevo, reinventando y acogiendo nuevos colores en la casa. Algunos ya no están pero no se han ido, han dejado su tonalidad en nosotros. Otros llegan con ganas de pintar y ser pintados, de manchar y de aportar su tinte, de sentirse acogidos en la casa de los colores.

¡Hay tanto por pintar en el mundo! dice el Gran Pintor que nos convoca.

Cambiad el gris de los olvidados, de los que no cuentan para nadie en esta sociedad. No permitáis que se vuelvan invisibles en vuestros corazones.

Apaciguad el rojo de los que sufren en el día a día, las guerras cotidianas de las bombas, el hambre y la injusticia.

Haced brillar el amarillo pálido de los que se apagan, de los que asumen el "las cosas son así y punto", porque no es cierto; hay mucho por hacer y todo por transformar.

Traed a la retina el azul del mar que nos separa de tantos que necesitan. No sólo los que están a nuestro lado y no los descubrimos, sino los que viven en ciudades cuyos nombres no sabemos pronunciar ni señalar en el mapa de la vida.

(...)

Y aceptar el enorme reto de ser color en la vida de los otros, asumir la tarea para la que fuimos creados.

(Tom Thumb, de las cartas de la Calle de la Desolación)

jueves, 25 de diciembre de 2008

La última lección

"No podemos cambiar las cartas que se nos reparte, pero sí cómo jugamos nuestra mano".
Esta es una de las frases que nos regala Randy Pausch en el libro cuyo título coincide con el de este post.
A primera vista este nombre no nos dice nada al público en general y menos a los de nuestro país.
Randy Pausch es profesor de una Universidad en EE.UU., ha trabajado para Disney y ha preparado a algunos de los mejores profesionales de la informática de su país y del mundo. Casado con tres hijos. Una vida por una parte normal y por otra completa, tiene todo lo que un hombre puede desear.
El problema viene cuando le diagnostican un cáncer con el que lucha durante años, momentos mejores y momentos peores, duros tratamientos de quimioterapia que concluyen en la triste noticia de que le quedan meses de vida, y no hay solución posible.
Ante esa situación muchos no sabríamos como reaccionar, posiblemente lo hayamos pensado muchas veces y cada vez le daríamos una respuesta diferente.
Pero en esta historia real la solución fue sensata y serena, aunque evidentemente triste.
Randy decide dejar el mundo lo mejor posible para sus hijos y su mujer, arregla papeles, hacen mudanza e intenta aprovechar el tiempo que le queda.
En este momento se ponen en contacto con él para que de una charla en Carnegie Mellon. Esta clase magistral tendrá que ser su última lección, que diría si supiera que es la última vez que podrá expresarse ante un público atento y respetuoso. En esto participaron muchos otros profesores pero para ninguno de ellos iba a ser realmente su última lección.
Randy Pausch decide que su última clase no estará destinada a ese público, si no a sus hijos, con los cuales no podrá compartir tantos momentos propios de padres e hijos.
Resulta impresionante como muestra una vida de trabajo y de felicidad por lo que hace, disfruta con su trabajo a pesar de una enfermedad que le traera la muerte en poco tiempo.
Me impresiona y me hace pensar, si tuviera que dar una charla poco antes de morir, ¿que diría?, que aportaría al mundo, a quien se lo dedicaría. Aunque tampoco sabemos como reaccionaríamos, como sería nuestra vida...
Es un libro que me hace pensar y creo que se debe leer más de una vez para poder pensarlo en diferentes momentos de la vida.
Deja para el recuerdo grandes frases y además abre un círculo de optimismo....

www.cadenadeoptimismo.org

En esta página puedes encontrar mucha más información.
Quizá esto hace que me guste más, una cadena de optimismo, pensar en positivo, aprender a tomarnos las cosas de otra forma, Randy es un ejemplo para muchas cosas, para conocerlo, el libro.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Libertad de expresión, de opinión,...

La democracia ha sido la lucha más importante de las gentes de los últimos siglos. La historia va evolucionando y en ese constante cambio es posible que descubramos o inventemos algún otro tipo de gobierno que consideremos mejor que este, es posible y es algo que realmente no me preocupa.
Dentro de la democracia exiten muchos derechos que insistimos en mantener, entre otras cosas poder movernos por nuestro país sin ser interrogado, detenido o torturado por ello. Poder casarnos o divorciarnos, poder creer en lo que queramos sin tener que morir en el intento o sin mofa pública. Todo esto podríamos reunirlo en la Libertad de Expresión.
Hoy día canales de televisión y de radio, páginas web o publicaciones escritas insisten en la libertad de expresión o libertad de prensa para poder decir o publicar casi cualquier cosa, y el público general tiene que soportarlo con entereza. No se que libertad de expresión es hablar continuamente sobre la vida de unas personas que no hacen nada a parte se eso, vender su vida.
A lo mejor sería interesante hablar de personas cultas que estudian, leen, dan clases, etc. más que nada por si se nos pega algo.
La libertad de expresión en definitiva esta en buena forma, podemos publicar nuestras opiniones en un blog como este, comprar el periódico más afín a nuestras opiniones o escuchar lo qeu nos plazca. En el momento de la historia con más posibilidades de información, alguien puede informarse sólo de fútbol si quiere, si sabe elegir los medios adecuados.
Pero hay algo de esa libertad de expresión que me preocupa, aquellas personas que reclaman su derecho de desinformación, es decir, aquellas personas que se niegan a recibir información sobre ciertos aspectos de la vida diaria, política, económica, etc.
Por así decirlo la consideración de la libertad de expresión de otros como atentado a mi propia libertad. Se está consiguiendo en los juzgados que se reduzca de algún modo nuestra libertad de expresión por ser un atentado contra la sensibilidad de otros.
Podemos encontrar infinidad de ejemplos, por dar algunos que han levantado mucha polémica podemos encontrar la retirada de cricifijos de un colegio de Valladolid. Realmente no me preocupa demasiado que en un colegio se cuelguen crucifijos o no, lo que me preocupa es que en esa pared quien decide es el Consejo escolar del centro, no un padre que decide recurrir a la justicia por que ese crucifijo atenta contra su hijo. Un padre puede más que un colegio, si ese consejo escolar hubiera retirado los crucifijos tres años antes se hubiera hecho con normalidad, pero porque hubiera sido una decisión consensuada, no una orden.
Otro ejemplo de actualidad es el caso de los muertos de la Guerra Civil, las personas de bien nos vemos en la obligación de recuperar a todas aquellas personas que han muerto, y más aún por culpa del estado o de una guerra sin sentido, no importa de que bando fueran, todos debemos poner de nuestra parte para aue los hijos recuperen a sus padres y madres, las esposas a sus maridos y los nietos a los abuelos.
No podemos ni debemos entrar en la discusión, muy común por muchos que se dan de democratas, de que además tal bando o tal otro eran el bueno o que unos mataron más o menos. Lo que nos interesa es devolver a cada persona a su familia, que son los realmente afectados, y no detenernos simplemente porque alguien cree que lo mejor es olvidar. Tú que estás leyendo esto ¿podrías olvidar a tu padre?
Estos son sólo dos ejemplos, podemos buscar y encontrar muchos más, pero estos casos ejemplifican como mi sensibilidad puede o quiere cortar la libertad de expresión de otros.
Debemos empezar una reflexión personal sobre donde empieza y donde termina mi libertad de expresión y la de mis conciudadanos.
Se dice que nunca se sabe lo que se tiene hasta que se pierde y estas intromisiones en nuestro derecho a hablar y expresarnos pueden terminar en un cambio de sistema de gobierno, en un cambio de la sociedad, hacia un mundo sin opiniones, pues ellas podrían afectar a algún interlocutor hipersensible.
Un mundo aséptico en el que nadie moleste a su vecino, pero claro, en el momento en el que yo no puedo expresarme quizá se esté atentando contra mi persona...

domingo, 2 de noviembre de 2008

Los niños de Huang Shin

El cine nos da la posibilidad de conocer muchas historias. Unas son fascinantes historias sobre mundos imaginarios, otras tiernas historias de amor y en ocasiones podemos disfrutar de historias reales.
El intento de recrear lo que una vez ocurrió es una aventura realmente complicada para cualquier director de cine pues se puede perder fácilmente la narración de la historia para caer en lo simple, en algo cercano a lo morboso.
Lo interesante es marcarel límite entre las historias personales y la película propiamente dicha. No se debe olvidar que una película no es más que comprimir en un tiempo cercano a dos horas una historia que debe empezar y terminar con un hilo dramático, no sólo la sucesión de impresiones de los protagonistas.

En mi opinión esta película lo consigue. Es difícil presentar al mundo occidental la historia del mundo chino, un país tan alejado en kilómetros y en cultura del cual desconocemos casi todo. Desconocimiento aliviado en parte por las olimpiadas celebradas hace poco tiempo y que sólo nos muestran una pequeña parte.

La historia reciente de este país esta plagada de malos momentos, guerras y pobreza que se van sucediendo pero que esta población va superando con una fuerza interior que nos sorprende a los ciudadanos occidentales. Forma de vivir muy relacionada con la cultura oriental, o una cultura que tiene que ver con esa historia particularmente dura que los acompaña.

El director aprovecha una historia real para contarnos parte de la historia de China, una historia real que además corre paralela a la historia de parte del pueblo chino. Pues en ambos casos, los niños de la película y el bando comunista chino realizan largas caminatas de miles de kilómetros para sobrevivir.

Nos muestra además cuales eran los bandos dentro del conflicto que parte del enfrentamiento con los japoneses pero que demuestra como dentro del mundo chino nacionalistas y comunistas son aliados temporales pero rivales reales,que se utilizan unos a otros para un fin común, la victoria frente al invasor.

Añadiendo a esto la figura del héroe que no quiere serlo, de aquel que esta comprometido a medias, de lejos. Una implicación del que se queda al margen de lo que ocurre, siente la necesidad de contarlo pero no de vivirlo en primera persona. De repente la situación lo aleja de la contienda pero lo acerca a aquellos problemas que trae ese conflicto y ve que las guerras no sólo se vencen en el campo de batalla, que no siempre la solución es luchar, en ocasiones la mayor victoria es sobrevivir y poder enseñar a otros a poder salir adelante disfrutando de la paz, sin necesidad de matar a nadie.

Pero por encima de historias nacionales o personales la película nos muestra el horror de la guerra, pone rostro a la muerte, al desastre y a la desesperación que los enfrentamientos bélicos provocan entre los habitantes de cualquier país.
Imágenes de la desesperación por la muerte del otro o por la proximidad de la propia sin más razón que las injustas ideologías de los bandos.
Estamos acostumbrados a leer en periódicos, a ver en televisión o a escuchar en la radio datos de muertos en guerras o enfrentamientos en uno u otro país, pero con películas como esta hacemos más nuestro el problema, el terror, la desolación del que vive la guerra, y este caso aún más pues se muestra en el rostro de los niños.
Ocurre que puede ser difícil soportar una película en la que lo pasas mal, pero te puede ayudar a apreciar cosas nuevas en la vida, en el día a día. En este caso entre otras muchas cosas podemos apreciar la paz y no sólo en el frente de batalla, también en el frente de todos los días, en la vida diaria.


P.D. al final de la película, los niños, que hoy no son tan niños cuentan en primera persona muchas impresiones de aquella época, de entre todos uno decía que Hogg en todo ese tiempo que estuvo con ellos siempre les habló con una sonrisa, con un buen gesto. Realmente eso es difícil hoy día, quizá si consiguiéramos eso tendríamos más cerca la Paz.

viernes, 31 de octubre de 2008

¡No más besos!

La política es una actividad humana necesaria y de la cual nadie puede escapar.
Queramos o no de la política depende nuestra vida. Partiendo del gesto personal del voto quedamos expuestos a ella, los políticos que nos gobiernan o lo que se oponen pasan el día negociando unos con otros para conseguir que su programa no llegue a buen puerto.
Eso es algo para normal, el programa político, algo que debería ser básico se aparta del gobierno y de la oposición y los papeles cambian.Si el partido X, en la oposición, propuso algo en su programa y ahora lo propone el grupo Y en el gobierno, esta claro que la oposición se opondrá y siempre por unas razones que resulta realmente complicadas de entender. Lo que podríamos llamar el "si pero no" o el "no pero si".
Leyes que se emiten sin consenso que son retiradas por el nuevo gobierno, pero que este vuelve a emitir con pocos cambios y los que se emiten son casi peores que los anteriores. Otras leyes muy protestadas mientras estamos en la oposición pero que usamos cuando estamos en el gobierno como si fueran nuestras.
La oposición por la oposición, simplemente por mostrarme diferente al partido de enfrente pero que carece de sentido de punta a punta.

Pero lo peor de todo es que la sociedad no necesita que se les gobierne bien,ni mal, ni siquiera que se les gobierne. Nos adscribimos a un partido como si fuera un equipo de fútbol, y defendemos a ultranza ss decisiones como un penalti injusto a favor. No les pedimos a los políticos de nuesttros partidos que sigan una línea en cierta consonancia con nuesta ideología o nuestro estamento social o nuestra forma de vida. No sabemos lo que queremos o nos convencen de que lo que queremos es algo que en realidad no nos hace falta (la publicidad también ha llegado a la política, evidentemente).

En ocasiones aparentemente lo únioco que queremos es ver que nestros políticos son personas como nosotros, idea que deberíamos tener claro.
Nos empeñamos en ver a nuestros políticos besándose con sus esposas sobre un escenario, después de soltarnios un rollo que no hay quien entienda, por que ni ellos mismos entienden ni creen. Un mitín rodeado de tus forofos que esperan un final feliz, ese beso con la esposa, ese abrazo con sus hijos, esa lágrima de arrepentimiento por haber ligado con la becaria.

¡¡YA ESTA BIEN!!

Lo que queremos o deberíamos querer es que nuestros gobernantes se dedicaran a gobernar, se acordaran de los pobres, de la naturaleza, de mejorar la vida de sus ciudadanos, trabajadores, estudiantes, jubilados, mujeres,...

Desde aquí os pido señores políticos: dejad los besos para vuestra casa, dejad la foto y meteos de lleno en lo que hace falta, mejorar nuestro día a día, el mio y el de todos. No hagais más el ridículo, se os nota que es de mentira.
Y que su marido o su mujer se quede en casa con los niños que tienen que estudiar.

domingo, 26 de octubre de 2008

Para que sirve...

Hace algunos días mientras vigilaba el recreo una de mis nuevas alumnas, se acercó a mi y me hizo una pregunta, habitual en alumnos de 1º de ESO, pero a la vez muy interesante y que a mi personalmente, como profesor me dió mucho para pensar: ¿para que sirven las Sociales?
Lo cierto es que no recuerdo muy bien lo que le respondí de entrada, claro que como buen docente ledi una larga explicación que por encima de dejarle claro lo que ella pretendía, tendía más hacia la intención de aburrirla y hacerla irse cuanto antes, pues esa pregunta simple escondía mucho más de lo que ella pensaba.
De esta forma me fui a casa, atrapado por la gripe, dolor de cabeza, malestar general e incluso un poco de fiebre. Finalmente llegó la noche y con una pastilla en el cuerpo empecé a caer en los brazos de Morfeo, no sin antes conectar la radio y escuchar ciertos debates que me hicieron volver a la pregunta de mi alumna.
De esa forma recordé tantas cosas leídas y tantas reflexiones hechas sobre el fin de las Sociales,que en este caso se refieran a la Geografía y la Historia.
Su función su fin último es hacernos libres.
Conocer, quizá como el resto de las materias pero las sociales tienen algo de reflexión en su interior que nos lleva más allá.
Encontramos en nuestro mundo personas que niegan la historia, niegan los millones de años de antigüedad de la tierra basándose en nada. Los estudios de siglos que han realizado cientos de científicos por demostrar como el mundo evoluciona no valen para nada por que hay individuos que lo niegan basándose en nada.
Hechos demostrados como el Holocausto judio son negados por personas que no han leido un libro en su vida, y lo peor es que hay otras que los creen, simplemente por que no saben, desconocen el mundo que los rodea.
Si Colón no hubiera estado decidido, por la razón que fuera, a llegar a las indias por el oeste, nunca se hubiera demostrado que la tierra era redonda. Si Magallanes no hubiera dado la vida por dar la vuelta al mundo no se hubiera demostrado que se podía. Pero si alguien no lo hubiera escrito y otro alguien lo hubiera leido hoy aún podríamos creer que la Tierra es plana.
¿Para que sirven las Sociales? Para la libertad propia y de los demás, para no ser engañados y llevados a una guerra innecesaria e ilegal (que lo son todas), para poder creer que nuestra sociedad es el resultado de una evolución muy larga donde todos hemos sido protagonistas. Para saber que el mundo que nos rodea es nuestro mundo, el de todos, y no el de unos pocos que mueven los hilos en su propio interés.
La Historia nos debe ayudar a entender entre otras muchas cosas por qué votamos cada cuatro años, por qué los chavales deben ir a la escuela, o por que esperamos colas en un médico que nos atiende cinco minutos, simplemente por que es el resultado de muchos años de luchas por conseguir derechos. Años de conseguir cambios para mejorar la vida de todos los días.

A la mañana siguiente al empezar la clase le algo más a mis alumnos del sentido de las Ciencias Sociales que ellos estudian, no se si les ha quedado claro,al menos creo que me escucharon ... al menos no se escuchaban ronquidos...