martes, 22 de febrero de 2011

BENEDICTO XVI CONVOCA A JÓVENES ANTISISTEMA

Noticia muy interesante encontrada en el blog eclesalia.wordpress.com.
Por si os interesa

PEPE LAGUNA, pepe.laguna@yahoo.es
PARLA (MADRID).

ECLESALIA, 22/02/11.- “Detrás de la fachada bucólica con la que la iglesia española presenta la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) del mes de agosto en Madrid, se está cociendo un peligroso encuentro de jóvenes antisistema”. Con esta sorprendente declaración abría su rueda de prensa el comisario Morales, especialista en temas de violencia callejera y guerrillas urbanas.

Según Morales, los mensajes interceptados en la redes sociales entre participantes de la JMJ arengan a la desobediencia civil y a la ejecución de actos vandálicos. “He venido a prender fuego a la tierra; ¡y cómo desearía que ya estuviese ardiendo!”, “no se puede servir a Dios y al dinero”, “ningún ser humano es ilegal, la persona está por encima del sábado”…, son algunas de las consignas que, según el comisario, se están propagando como la pólvora entre los tiwtter de los jóvenes cristianos.

Ante esta información policial, varias empresas han optado por retirar su patrocinio al encuentro. Este ha sido el caso del Banco Santander que, en un escueto comunicado, declara que los accionistas de la entidad financiera no entenderían el apoyo económico a un evento que defiende el reparto igualitario de bienes y que denuncia la riqueza de unos pocos a costa del hambre de muchos. “Marxismo barato y panfletario”, así tildaba los mensajes juveniles un directivo del banco que prefiere mantenerse en el anonimato.

Algunos líderes políticos también han excusado su asistencia mostrando su malestar ante algunos mensajes aparecidos en facebook en los que los tachaban de “razas de víboras”, y de “oprimir al pueblo como tiranos”. A micrófono cerrado, los políticos conservadores tachaban de “anarquismo adolescente” a la crítica radical que los jóvenes cristianos hacen de todo poder que no sea servicio y lavatorio de pies.

En su comparecencia, el comisario alertaba también sobre el efecto llamada que la convocatoria papal está lanzando a colectivos “peligrosos” (sic). Animados por el lema “la mesa es grande, venid al banquete”, ilegales, prostitutas, jóvenes en paro, transeúntes y enfermos desahuciados de todo el mundo han iniciado un incesante peregrinar hacia Madrid; un flujo migratorio que empieza a notarse ya en las principales fronteras europeas. Las autoridades aduaneras contemplan atónitas como gentes sin oficio ni beneficio intentan saltarse los controles policiales en busca de un mensaje de esperanza para sus vidas que, según ellos, les trae el papa Benedicto XVI.

La polémica está servida; cada vez son más las voces críticas que rechazan este tipo de convocatorias de jóvenes críticos e insatisfechos. “Concentrar a medio millón de jóvenes deseosos de poner el mundo patas arriba es un acto irresponsable”, sentenciaba el comisario Morales al finalizar su alocución.

Según últimas informaciones, se han iniciado reuniones al más alto nivel entre mandatarios políticos y jerarcas eclesiales buscando neutralizar los posibles brotes de profecía mediante la reconversión del encuentro utópico-evangélico en un apacible Parque Temático de entretenimiento infantil. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Seguiremos informando…

domingo, 13 de febrero de 2011

El paraiso de la Educación

Hace un rato estuve viendo la película Cinema Paradiso, una obra maestra del cine italiano, europeo y mundial de todos los tiempos.
De este film podría decir muchas cosas, poner el acento en diferentes aspectos,pero ya se han escrito cientos de sinopsis, resumenes y comentarios.
Particularmente a mi, esta pelicula, me ha recordado un tema que llevo semanas pensando: la Educación.
Esta lleva una larga reflexión, puesto que es un tema central de nuestra sociedad y de la política.Esta política que, finalmente, es la culpable de la mejor o peor formación de los "españolitos".

En relación a esto tenemos dos caminos que se van a encontrar:

- Por un lado, es sabido de todos que estamos en crisis. Ante este problema, los gobiernos, entidades encargadas de sacarnos de ella por ser pequeños culpables de que estemos subiendo las cifras de parados, tienen que tomar decisiones difíciles y medidas arriesgadas que podrán minar su popularidad.

- Por otro todos los informes, estudios e investigaciones realizados en torno a la Educación y su rendimiento, teniendo como centro el informe PISA. Estos dicen que la calidad de la enseñanza en España es muy mala, que nuestros alumnos salen mal preparados en general de la secundaria y, con esto, nuestro futuro es limitado (esto ya es opinión mia).

Estos dos caminos tienen que encontrarse en un punto que no resulta demasiado alentador para la sociedad española. Una de las primeras medidas del gobierno para aliviar la crisis es recortar la partida del presupuesto para la educación. Acción que siempre se lleva a cabo en España como solución a todos nuestros males.
Se recortan sueldos (o se congelan), se paran las inversiones en mejoras de centros, en equipamientos,etc.

En casos de crisis se recorta primero no aquello en lo que se invierte más, si no lo que es menos necesario.
Se recortó el Ministerio de Igualdad porque era prescindible al igual que otros puestos, cargos, etc.
La educación es prescindible, como siempre en nuestro pais. La formación de nuestros jóvenes y de nuestra sociedad en general no ocupa un primer puesto en nuestras necesidades. De esta forma nunca dejaremos de ser mediocres. Así siempre tendremos los mismos gobernantes mediocres, la misma oposición mediocre, la misma televisión mediocre...

La enseñanza jamás podrá ser una actividad rentable de forma directa. Ningún estado que invierta hoy en enseñar a ciudadanos obtendrá mañana beneficios, ni tampoco podrá contar las ganancias en billetes y monedas.
El beneficio de una buena inversión en educación posiblemente lo recoja otro partido político u otro presidente del gobierno, porque son inversiones a largo plazo y a fondo perdido. Pero las ganancias finales pueden ser enormes.

Nuestros políticos tendrán que decidir si quieren egoístamente su bien propio o,como debería ser, luchar por el bien común.

Si sólo sabemos pensar en el presente y no somos capaces de mirar hacia el futuro, se nos presenta un porvenir muy negro.

NOTA DE ESPERANZA: A pesar de todo, mientras sigamos ganando mundiales, los problemas son mucho más pequeños.

lunes, 7 de febrero de 2011

Supongo que todos nos damos cuenta.

Siempre me he considerado lector, estudiante y aprendiz a pesar de tener periodos de poca lectura, de no conseguir sentarme ante los apuntes o de no encontrar un buen maestro.
Ese sentimiento me ha hecho respetar enormemente las palabras de aquellos que escribían en periódicos, revistas o libros, hablaban en tertulias radiofónicas o participaban en sesudos programas televisivos.
Consideraba que, más allá de compartir ideas con los autores ellos me sobrepasaban en trabajo,capacidad o discurso, sin dudar además de su experiencia, de la cual me encontraba muy lejos.

Posiblemente sean los años, las experiencias o las capacidades propias pero encuentro cantidad de "escritores" que dejan mucho que desear, que desconocen los temas de los que hablan y se consideran algo así como "gurús" del "tema del día".
Igualmente, siempre he pensado que aquellas cosas que yo veía en mi entorno, aquellas circunstancias que me rodeaban eran vistas por el común de los mortales.
Pero no.

Por ejemplo hace un tiempo me di cuenta, y sobre todo en mi mismo, que los estereotipos políticos no eran ciertos. Refiriéndome a estereotipos políticos a la imagen que se tenía de los partidos que se presentan en nuestras elecciones.
Teóricamente los partidos de derechas, el PP son partidos que defienden a la iglesia y con una militancia católica, lo cual sabemos a día de hoy que no es cierto. Miembros reconocidos dentro de la estructura son agnósticos reconocidos, otros pratican con cierta asiduidad el divorcio, actiividad mal vista por grupos fundamentalistas católicos a los que pertenecen o simplemente son ateos.
Por el contrario los grupos de izquierdas son ateos.Otro error pues miembros importantes del PSOE como Jose Bono son declarados católicos de misa dominical. A este podríamos unir un sinfín de nombres. Igualmente ocurre en partidos más a la izquierda como la coalición IU que continene un grupo de católicos de izquierdas.

Podemos seguir uniendo casos como el tiempo que hace que el PSOE abandonó el Marxismo de forma reconocida y la cantidad de no marxistas que hay en IU. Las políticas capitalistas que realiza el partido del gobierno y las más sociales que promueve, al menos de puertas hacia fuera, el partido de la oposición.

Y si esto es entre los militantes ni hablar de los votantes, quien cree ser "progre" con medidas ancladas en el pasado, etc.

Lo que si está claro es que el egoísmo se encuentra por igual a ambos lados del hemiciclo, de la misma forma que el interés por un mundo mejor puede ser de interés general. Como no incidir en que la religión no es propiedad de nadie.O al menos la que yo profeso.

En definitiva, deberíamos empeñarnos en romper esquemas y estereotipos y aplicar la frase de un gran profesor que tardé años en entender y hacer mia: "El desencanto con la política es un acto de inteligencia".

martes, 1 de febrero de 2011

Un regreso y un adiós

Hace semanas que estoy deseando volver a escribir, pero no termino de arrancar. La verdad que inclusome estoy obligando a ver las noticias,leer el periódico y escuchar las tertulias de la radio, pero no termino de romper la pequeña muralla que me impide volver al placer de expresar mis opiniones.
Incluso la falta de atrevimiento esta a punto de costarme alguna amistad.
Pero hoy he decidido no dilatarlo más,sentarme frente a las teclas y escribir, quizá porque he leido algo que me ha hecho, al menos, replantearme algunas ideas.
En el diario El País de hoy Martes 1 de Febrero leo un artículo de Don Miguel Angel Aguilar titulado "Zapatero se despide de ustedes". En dicho escrito, el autor plantea que en la última reunión de Zapatero con sus candidatos,de cara a las próximas elecciones municipales y autonómicas, se sentía cierto clima de despedida.
Ciertamente es lo que muchos españoles deseamos o al menos veíamos como un próximo futuro, al menos, necesario. Resultado de los acontecimientos que rodean, por lo menos, la última legislatura.
Todos conocemos las negativas a aceptar la crisis económica, su exceso de personalismo o sus lentas reacciones ante muchos problemas. Circunstancias que podemos achacar a incapacidad, desconocimiento, o simple ignoracia de la política o de las respuestas. A lo que siempre respondía con su populista "Talante" y el pensamiento de una parte importante de la población que lo contemplaba como el menos malo o el defensor contra la derecha, del tardofranquismo o de "la otra España" (lo cual ya empieza a cansar).
Con esta situación nuestro autor plantea otro punto de vista, no encuentra tantos errores en el gobierno socialista de los últimos años. Combate del terrorismo, aprobación de los Presupuestos Generales, acuerdo social, estabilidad parlamentaria...
En definitiva y en lo que en este artículo aprecio, un gobierno bastante aceptable y no mucho peor que otros si no fuera por la crisis que él mismo no provocó y que tiene sus raíces en el pasado y en otros países. No olvidamos que ha estado mal gestionada en algunos o en muchos momentos.
Zapatero no me cabe duda de que se marchará, seguir optando al gobierno sería un error personal y de partido.
Miro al futuro y veo un partido y un candidato quemados por el fuego de gobernar y una oposición esperando como buitres a que caiga la presa.Sin aportar nada ni porponer nada.
Este paisaje es desalentador, y me plantea muchas dudas sobre el futuro de España y por supuesto de mi voto.

miércoles, 20 de enero de 2010

Preocupación

El título traduce el sentimiento que tengo en este momento. Simple y llana preocupación. Voy a explicar porqué.

En los últimos meses, y no va más allé de 3 ó 4, he empezado a recibir diversas informaciones que afrontan la situación social en Europa, actual y hacia el futuro. Algunas conversaciones, correos electrónicos, artículos de opinión y noticias,además de videos plantean el problema del choque de civilizaciones.

De este choque de civilizaciones nos habló hace tiempo Samuel Huntington y, sin haber leido su libro de forma integra si conozco más o menos la intención principal del mismo. Este señor criticaba el libro de Fukuyama que abogaba por el fin de la historia (propio título del libro), tras la caída del muro de Berlín el mundo comunista cae y entramos en un momento de alegría capitalista, cultura que gobernará el mundo sin más problemas hacia el futuro. Con sólo leer esta idea cualquier historiador sabría que eso es imposible, lo difícil era encontrar razones en contra, una argumentación fuerte.
Huntington la encuentra, mantiene que el nuevo problema que surgirá en el mundo será el choque de civilizaciones. Ese mundo occidental maravilloso se enfrrentará con el mundo musulmán del que, por cierto, se ha aprovechado desde hace mucho tiempo. Algo así como una rebelión de los que viven en el callejón de atrás y a los que nunca hemos dejado entrar en nuestro restaurante. No debemos olvidar que en esos países occidentales viven muchos musulmanes, chinos, etc.

Pues este es el tema que me esta asaltando desde hace unos meses. Esa "revolución" de las "otras" civilizaciones y en especial la musulmana.

Desde diferentes fuentes me ha llegado esa información, por lo que no puedo decir que sea algo de un grupo cerrado de opinión. Es un problema real y no quiero llamarlo problema, pues dentro de mi no cabe eso de rechazar al otro, al diferente. Me han enseñado y he aprendido a aceptar al otro que, por ser persona, tiene derecho a vivir mejor cada día,a no pasar hambre, tener un trabajo digno,etc.

Pero surge en mi la preocupación y voy a intentar argumentarlo:

0. Tengamos en cuenta que, cuando hable de la población musulmana, me refiero de la que vive dentro del mundo occidental (Europa y Norteamerica).

1. Se defiende que la población musulmana tiene un ritmo de crecimiento mucho mayor que la occidental, eso parecen datos irrefutables. Al menos hasta que accedamos a cualquier padrón municipal o censo. Parece ser que los occidentales tendemos a disminuir en población y nuestros conciudadanos musulmanes aumentan exponencialmente. Se defiende que de esta forma países como Alemania serán musulmanes, simplemente por su número de población, en 2050. Sin necesidad de guerras, la población de cultura (no digo religión) cristiana será inferior.
Por mi cuenta quiero creer que cuando los recién llegados se adapten a Europa, adquirirán su cultura, y en ella su ritmo de natalidad.

2. En muchos círculos se defiende que la cultura democrática aparece en el mundo cristiano. Realmente es en el mundo griego y romano, pero su filosofía es adaptada al cristianismo y con él, la democracia. De esta forma, los musulmanes, mucho más autoritarios y teocráticos, con una posibilidad mucho menor, aparentemente y según vemos en la actualidad, de adquirir ideas democráticas, aceptarían y defenderían un mundo mucho más dictatorial y estrecho de ideas.
Ante esto argumentar que, el mundo musulmán con ideas fundamentalistas, peligrosas para una civilización pacífica y abierta, es reducido, aproximadamente el 2% el total. Claro que hablamos de un total de 1.200 millones (lo que no deja de ser preocupante).

3. Tzvetan Todorov, Premio Príncipe de Asturias 2008,en al ámbito de las Ciencias Sociales, escribió hace poco tiempo el libro "El miedo a los bárbaros". En este libro enunció ciertas ideas que me preocupan por encima de las demás.
Resumiendo mucho el texto podemos decir que el miedo al "otro", al "enemigo", al "bárbaro" como se decía en el mundo romano (aquel que estaba fuera de las fronteras), provocaba en los "teóricamente" civilizados, una actuación similar a la que se recibe de fuera y, en ocasiones, incluso peor, pues actuamos incluso antes de que ocurra lo que estamos imaginando. Convertirnos en el enemigo puede hacernos aceptar cualquier medio para conseguir nuestro fin, sobrevivir.

Los resultados de todo lo dicho pueden ser desastrosos. Y no porque comenzara esa invasión, más o menos silenciosa, de la civilización musulmana sobre la occidental, que, si es cierta,podría traer lo suyo. El problema que veo es que, defendiendo a Huntington, se va a producir un verdadero choque de civilizaciones.
Si miramos la historia y luego hacia delante, cuando cunda el pánico (que parece que algunos quieren hacer correr), empezaremos por enfrentamientos callejeros de unos grupos exaltados frente a otros. Estos sucesos y sus noticias empezarán a correr como la pólvora y eso cambiará el estado de opinión, la masa de poclación empezará a pensar con miedo.
Como en la Guerra de las Galaxias, el miedo lleva al lado oscuro y en las elecciones los partidos extremistas subirán como la espuma, mientras la población musulmana (teóricamente) sigue creciendo. Los conflictos siguen en aumento.
Las ideas religiosas cristianas también se desplazarán hacia el fundamentalismo a causa del temor, encontrando las respuestas en la, "aparente", pureza religiosa.

A partir de aquí no se o no quiero seguir.

En mi punto de vista antropológico el hombre es bueno por naturaleza. Nuestro interés es simple, tener un trabajo con el que poder comer y alimentar a nuestra familia, viviendo en paz. Por vivir en paz entregaremos ciertos derechos hasta que el miedo nos haga actuar.

En conclusión, el mundo esta cambiando y tras observar esta publicidad más, pues otros como yo también la están viendo. Puede ser que tenga parte de razón. Pero alguien intenta despertar el temor, propio de épocas de crisis.
Con mi escasa formación como historiador, sí entiendo que desde el 11 de Septiembre de 2001 el mundo va a cambiar, que ese día es un hecho histórico que aparecerá en los libros de texto como un antes y un después, pero, ¿de qué?.

Esta última pregunta aún no la puedo responder. Pero sí se que es un momento en el que somos objetivos para la manipulación, desde los medios de comunicación y otros medios de presión.

NUESTRA CULTURA: ¿APUNTA A SU FINAL?

Hablo de “cultura” en el sentido que indica el Diccionario de la RAE: “conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época o grupo social”.
Y de ésta cultura nuestra, entendida en este sentido y tal como funciona en Europa y Estados Unidos, me pregunto si no está abocada ya a su final.
Es más, me pregunto si no “apunta” (como “se apunta” a un objetivo al que se quiere dar muerte) hacia un final inexorable, al que nos acercamos a un ritmo que se va acelerando.

Esta cultura - me sospecho - ha enfilado hacia su fin. ¿Por qué esta sospecha tan pesimista? Tres razones me motivan a pensar así. 1. La natalidad. Las parejas de ciudadanos de matriz europea no llegan a los dos hijos por pareja, mientras que los inmigrantes procedentes de África, sobre todo musulmanes, sobrepasan con mucho los dos hijos por pareja. Esto quiere decir que la llamada “cultura occidental” se está extinguiendo, al tiempo que las culturas inmigrantes están creciendo a un ritmo que se acelera cada año.

Dentro de cuarenta años, la cultura europea será mayoritariamente musulmana. Nuestros niños de hoy tendrán que vivir su madurez de vida y sobre todo su vejez en una cultura y en una sociedad que se va a parecer muy poco a la cultura y a la sociedad en la que se están criando: las leyes, las costumbres, las creencias, la educación, posiblemente incluso la alimentación serán seguramente muy diferentes.

Y hay motivos serios para pensar que, en este asunto, hemos entrado en un proceso sin marcha atrás. Las mujeres fértiles de hoy y de los próximos años se han educado de forma que ya es muy difícil que puedan modificar sus pautas de conducta en este orden de cosas.

2. La tecnología. Ha cobrado tal importancia y crece a tal ritmo, que ya no se puede detener. Para sobrevivir, tiene que seguir creciendo. Pero ocurre que tal crecimiento no se puede sostener sino a costa de agotar las energías, trastornar el clima y el equilibrio ecológico hasta el extremo de destrozar las posibilidades de subsistencia de quienes vivimos en esta cultura.

El reciente fracaso de la Cumbre de Copenhague lo evidencia. Además, se pretende que el crecimiento tecnológico y económico sea sostenible. Lo cual no es posible sino a costa del exterminio, en los próximos años, de al menos dos mil millones de seres humanos. Las conmociones sociales, que semejante genocidio, va a desencadenar son imprevisibles y, en todo caso, muy amenazantes para una cultura en vías de descomposición.

Más aún, la tecnología ha tomado tal ventaja sobre el conocimiento especulativo, que nos vemos en la extraña situación de tener a nuestra disposición una inmensa maquinaria técnica, cada día más eficaz, pero de forma que tal maquinaria está en manos de seres humanos que ni podemos saber a dónde nos lleva todo esto. Se ha pervertido el concepto mismo de ciencia. Sabemos hasta lo inimaginable “lo que” hacemos. Pero no sabemos “para qué” lo hacemos. Se han disociado el “ser” y el “deber ser”. Y hasta ignoramos qué tipo de sociedad y de convivencia va a resultar de todo esto. 3. La religión. Ya nadie pone en duda que en las sociedades avanzadas la religión entra en crisis, se deteriora, la gente la abandona. Por otra parte, sabemos que uno de los primeros indicadores, del ocaso de una cultura, es la crisis y la descomposición de la religión. Así ocurrió en Mesopotamia, con el fin de la cultura de los sumerios y acadios. Lo mismo en Egipto, en Grecia, en la potente cultura del impero romano.

Además, el proceso de desintegración religiosa es tan masivo, que los reducidos grupos religiosos fundamentalistas no le ponen remedio. Porque, entre más de mil millones de cristianos, ¿qué pueden resolver las observancias, marginales a la cultura dominante, de unos cinco millones de personas, que seguramente es a eso a lo que alcanzan los mencionados grupos? Para que la religión tenga una presencia significativa en una cultura, es indispensable que los creyentes vivan unas creencias que generen comportamientos coherentes con la manera de ser, de vivir, de ver y de pensar de la gente.

Pero esto precisamente es lo que ya no existe en Occidente. Sobre todo porque la religión “oficial” y sus “mandatarios” han montado un sistema de vida y de prácticas que poco o nada tienen que ver con el origen de esta religión, Jesús de Nazaret, y su mensaje, el Evangelio. ¿En qué se parece una solemne ceremonia catedralicia o del Vaticano con lo que hizo y dijo Jesús? La descomposición religiosa de Occidente es quizá el indicador más claro del declive final de nuestra cultura.

¿Tiene todo esto algún remedio? Si lo hay, no vendrá ni de la tecnología, ni de la economía, ni de la política, que nos han precipitado en esta situación de colapso. La religión más sólida, en este momento, es el islam. En todo caso, tal como hoy pensamos y sentimos en Occidente, ni las mezquitas ni las iglesias nos van a hacer más humanos. Y, en todo caso, lo más razonable parece ser que el remedio (si lo hay) puede venir de quienes, por sus convicciones, sean más honrados, responsables, respetuosos, honestos y buenas personas.

Jose M. Castillo

COMENTARIO AL ARTÍCULO: “NUESTRA CULTURA: ¿APUNTA A SU FINAL?” Jose M. Castillo

En la actualidad podemos encontrar diversas reflexiones en los medios de comunicación que se refieren a nuestra cultura y el aparente final al que está llegando. Se plantea en qué esta cambiando desde diferentes puntos de vista, muchas veces encontrados y muchas más con argumentos livianos, que demuestran la escasez de conocimientos que, sobre el tema, tienen los autores.

En este caso, Jose M. Castillo argumenta las razones por las que nuestra sociedad esta cambiando y va a cambiar en los próximos años. Este proceso, es su opinión, es imparable, pues nadie esta aportando las ideas y actitudes que se enfrenten a esta ola.

En mi opinión, posiblemente inocente, el artículo es demasiado pesimista e intentaré argumentar las razones, siguiendo la línea que plantea el Padre Castillo:

1. La natalidad. Es cierto que los números afirman que los occidentales, dentro de la cultura en la que estamos viviendo, hemos recortado el número de hijos por familia. No es menos cierto que las familias musulmanas que llegan a nuestro país y nuestro continente tienen una descendencia mucho mayor. Estos datos nos llevan a plantear un futuro indudable. En mi reflexión se me plantea la posibilidad de que estas familias musulmanas, en próximas generaciones e influidas por la cultura occidental en la que viven, reduzcan su descendencia, se acostumbren a la forma de vivir de esta parte del mundo. La pregunta es ¿su natalidad es cultural o es religiosa?

2. La tecnología. En este caso yo no pondría el acento en la tecnología, si no en el eterno problema del egoísmo. Ciertas manos poderosas, empeñadas en conseguir mayor rendimiento económico. La diferencia con otros momentos históricos es que la tecnología aumenta las consecuencias de sus actos. Un egoísta en la Edad Media acaparaba los rendimientos agrícolas, hoy día todo se amplifica y evidentemente puede dañar irreversiblemente el medio ambiente. A lo que unimos otro problema, la dejadez de muchos de nuestros políticos que, desde cierta complicidad, no se atreven a actuar con decisión por el medio ambiente.

3. La religión. En este punto estoy muy de acuerdo con el autor. En mi opinión, a pesar de haber vivido muchos siglos en un mundo cristiano, el conocimiento de la religión y de Dios era muy limitado y en ciertos casos falso. Esas falsas creencias y la actuación, en ocasiones, de la propia iglesia, han hecho a muchos alejarse de Dios. Las razones que argumentan dejan ver que el problema es la escasa y mala formación cristiana. Los únicos que mantienen cierta fuerza son los grupos fundamentalistas que, a pesar de cierto crecimiento, en muchos casos alejan al hombre de Dios.

El hombre de hoy sigue buscando a Dios. Los busca en el mundo y siente que, en muchas ocasiones, la religiosidad de hoy día no le da respuesta. Como plantea el autor, habría que acercar mucho más la iglesia a Jesús de Nazaret. Manifestar como Cristo está presente en el mundo de hoy, y es válido para nuestro día a día. Pero es seguro que para conseguirlo tendremos que cambiar muchos de nuestros hábitos.

Como conclusión quiero copiar algunas líneas, que como el padre Castillo, plantean una posible solución al problema: “lo más razonable parece ser que el remedio (si lo hay) puede venir de quienes, por sus convicciones, sean más honrados, responsables, respetuosos, honestos y buenas personas.”

Álvaro J. García